Las botellas de equipos respiratorios autónomos están sometidas a unas condiciones de uso que pueden derivar fácilmente en un deterioro de las características de los equipos, de tal forma que su uso no sea seguro; esta es la razón de ser de que exista una norma específicas que aplica a este tipo de recipientes a presión: la ITC EP-5 del Reglamento de equipos a presión. En el apartado de descargas podrá encontrar una copia de esta norma en formato pdf.

En el caso de las botellas usadas para trabajos en superficie (ERAs o equipos de escape), los daños encontrados suelen estar presentes en el envolvente exterior de los equipos (frecuentemente daños derivados del fuego o golpes), mientras que las botellas para actividades subacuáticas presentan defectos tanto exteriores como interiores, pero también frecuentemente a nivel de roscas.

Por estos motivos, la inspección de las botellas de equipos respiratorios es un trabajo que debería ser siempre realizado por técnicos que dispongan de la necesaria experiencia para valorar adecuadamente los defectos presentes en los equipos, de tal forma que pueda determinarse si las unidades revisadas están en condiciones de uso seguro, al menos en el momento de la inspección. Es muy importante que dicho servicio de control se haga de forma correcta, cumpliendo con los requisitos de las normas de referencia UNE-EN que sean de aplicación en función de lo que se está controlando, ya que un fallo por explosión o desprendimiento de válvula de una botella puede provocar daños catastróficos, siendo demasiados los casos con muerte de personas que ya se han llegado a producir.

Igualmente, resulta de vital importancia garantizar que el centro de inspección disponga de los medios adecuados para poder realizar todas las comprobaciones que pudieran requerirse; frecuentemente observamos empresas que, estando acreditadas como centros de inspección visual, no disponen de sistemas de control de espesores de pared, sistemas de medición de profundidad de picaduras, sistemas de detección de microgrietas en la ojiva (SLC para botellas de aluminio de ciertas aleaciones), e incluso en ocasiones ni galgas de control de roscas.

La inspección visual de las botellas que establece la ITC EP-5, debe entenderse que no se trata de un simple control general, sino que debe realizarse de forma detallada cumpliendo TODOS los puntos de verificación que establecen las normas UNE-EN ISO 18119 (botellas de aceero sin soldadura y aluminio), UNE-EN ISO 11623 (botellas de composite), y UNE-EN ISO 22434 (inspección de válvulas). La única diferencia entre una inspección visual y una inspección periódica debería ser el retimbrado, es decir, la prueba de presión (y posterior secado). Esta es la razón de ser que justifica que la norma actual haya prolongado la periodicidad de las inspeciones visuales hasta los 5 años, ya que se supone que las visuales anuales se realizarán conforme a normas.

Las imágenes que aquí les mostramos corresponden a ejemplos concretos de defectos derivados de revisiones reales realizadas en nuestras instalaciones. Los técnicos responsables de COMPRETEC llevan dedicados  a esta actividad de inspección desde el año 2006, por lo que tenemos suficiente experiencia acumulada para tener un criterio profesional a la hora de valorar el estado de los equipos. Además realizamos un importante esfuerzo tanto en la adquisisición de medios técnicos de inspección, como de acreditación de calidad de nuestro trabajo, disponiendo de una certificación ISO 9001 aplicada a estos procesos de inspección EP-5 (entre otros), a pesar de no ser un requisito normativo.

En cualquier caso, exija siempre que los trabajos realizados por su centro de inspección, incluyan las siguientes verificaciones generales:

  • Inspecciones visuales y periódicas: control de marcas, inspección visual exterior, inspección visual interior, control del cuello de la botella con especial antención a la rosca de la unión cilindro-válvula e inspección de la válvula.
  • Inspecciones períodicas: todo lo anterior más la prueba hidrostática con secado de las botellas.
Desde el punto de vista práctico como propietario de una botella de un equipo respiratorio, debe tener en cuenta que todos los equipos deben someterse a una inspección visual de caracter anual, que implica tanto el control interior como el exterior de la unidad, incluyendo la válvula. Adicionalmente, cada cinco años esta inspección visual se sustituye por la inspección periódica (el conocido retimbrado), que como ya hemos indicado, incluye el conjunto de pruebas que se hacen durante la inspección visual, junto con la prueba hidráulica, que en nuestro caso realizamos preferentementemente por expansión volumétrica. Las inspecciones deben realizarse a partir del años siguiente a la prueba de presión estampada en las botellas por los fabricantes, por lo que afecta incluso a botellas nuevas. Debe prestarse una especial atención a la validación de la compatibilidad entre las roscas del cilindro y la de las válvulas.

Todos los datos son registrados en nuestro sistema informático, lo que nos permite emitir certificados que se acompañan con informes de anomalías para que el usuario pueda tener toda la información relavante sobre el estado de sus equipos.
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